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lunes, 28 de marzo de 2016
ALWAYS
AUTORA: LYNSAY SANDS
SINOPSIS:
Amar para siempre…
Honrar para siempre…
Y obedecer siempre…
La hija bastarda del Rey,
Rosamunde ha sido criada en un convento y estaba completamente preparada para
tomar el velo, hasta que el Rey Henry aparece con un marido reticente para
ella. De repente, ella se encuentra prometiendo amar, honrar, y obedecer a
Aric, para siempre.
Una casi monja con una educación sexual muy peculiar...
La educación de Rosamunde no
contempla una noche de bodas, y los establos y lo que los animales hacen dentro
de los establos es la única referencia sexual para esta doncella sin
experiencia. ¿Oh Dios... Aric le morderá el cuello como los animales hacen al
aparearse?
Una noche de bodas de breves minutos y con testigos…
Aric es un guerrero viril y
capaz de expresar una pasión animal, pero tener que consumar un matrimonio en
pocos minutos y con testigos apresurándolo se convierte en una misión casi
imposible.
Amar, sí. Honrar, sí. ¿Obedecer?
Rosamunde pronto descubrirá
que mientras puede tener dificultades para obedecer las extravagantes órdenes y
pedidos de su marido, no le será difícil amarlo para siempre.
Una deliciosa comedia
romántica con aventuras, intriga, humor y pasión. Una novela encantadora con el
sello inconfundible de Lynsay Sands.
FRAGMENTO DEL LIBRO:
—Yo sabía que olía algo raro
—Sir Spencer murmuró con satisfacción, y luego fue en dirección a las mesas,
seguido por Joseph. El obispo vaciló por un momento para mirar curiosamente al
caballo, luego siguió a los otros dos hombres, actuando como si no hubiese nada
extraño.
— ¡Hay un caballo en mi gran
salón! —Aric repitió bastante ofuscado.
—Sí, eso parece —Gordon
Burkhart concordó. Cruzando el recinto, él comenzó caminar lentamente alrededor
del animal, viendo qué podía ver del caballo por debajo de toda la ropa. No
había un centímetro de la piel del animal que estuviese descubierta. Ni
siquiera se podía ver el color de la bestia. La única cosa visible era su cara,
y también estaba media escondida.
— ¡Hay un caballo en mi gran
salón! —Aric estaba comenzando a sonar como un lunático.
Ahora que el hecho había sido
establecido, nadie más le prestaba atención. Robert se unió a Lord Burkhart
para examinar a la bestia y murmuró:
— ¿Crees que es macho o
hembra?
—Bien... —Gordon vaciló —No
puedo decirlo por el vestido. Hay un vestido alrededor de una pierna. Pero hay
una camisa aquí. Pero esos parecen ser pantalones. Y si no me equivoco es la
gran capa de Aric la que está sobre su lomo.
Las cejas de Robert se arquearon mientras observaba de más cerca
la capa en cuestión.
—Tienes razón. Esa es su capa.
— ¿Mi capa?—Aric gritó con alarma, avanzando para mirar la
prenda en cuestión. Luego dijo: — ¡Mi Dios! Es mi capa. ¡Hay un caballo en mi
gran salón vistiendo mi capa!
—Entonces… —Robert reprimía la
risa ante la angustia de su amigo.
—Está usando vestidos y pantalones. Eso explica una cosa para mí.
Lord Burkhart levantó una
ceja.
— ¿Que está castrado? —él
sugirió secamente. Robert sonrió.
—No, y no estoy ansioso por
descubrirlo.
— ¿Entonces qué te sugiere la ropa?
—Que esto es obra de Lady
Rosamunde. —cuando Lord Burkhart levantó sus cejas con sorpresa, Robert sonrió.
—Ella es la única persona que conozco que usa tanto pantalones como vestidos.
— ¿No te creo? ¿Realmente? —Gordon
preguntó con interés.
— ¡Hay un caballo en mi gran
salón! —Aric rugió, atrayendo la atención de los dos hombres hacia su rostro
furioso.
—Sí, Aric. Ya lo notamos. —su padre señaló. Algo que se
parecía sospechosamente a la burla se asomaba en la cara del hombre.
Aric abrió la boca para gritar
un poco más, pero las palabras se
trabaron en su garganta ante un sonido altamente sospechoso que salió del
sector trasero del caballo.
— ¿Qué fue eso? —él estalló.
—Nada —Lord Burkhart murmuró, levantando una mano para
cubrirse la nariz. —Sonó eh… eh… huele como si el pobre animal estuviese
sufriendo de… flatulencias y cólicos.
—Flatulencia...—cuando Aric
repitió la palabra inexpresivamente, Robert escondió su risa con una tos y
murmuró el término más vulgar.
—Fue un pedo, Aric.
— ¿Un pedo? ¡Un pedo! —sus
ojos se agrandaron con horror cuando el sonido y el olor se repitió por segunda
vez. — ¡Oh, mi Dios él se está cagando en mi gran salón! —sacudiendo
frenéticamente una mano delante de su nariz, él fue hacia un lugar más seguro y
distante.
—Eso era sin duda lo que olí
cuando entré —Sir Spencer gritó alegremente desde la mesa, la cual estaba a una
distancia segura. Sus palabras causaron un comentario apreciativo del obispo
Shrewsbury.
—Tienes un olfato muy bueno,
caballero —el hombre elogió. —Yo no olí nada cuando entramos.
—Gracias. —Sir Spencer encogió
los hombros y aceptó el elogio. —Cuando pierde la vista, los otros sentidos
tienden a agudizarse en un intento de compensar.
—Ese sombrero que usa el caballo
me parece bastante familiar, Aric —Robert comentó, quitando su atención de la
conversación en la mesa. — ¿No es el nuevo que compraste en tu último viaje a
Londres?
Aric miró de vuelta al caballo
y repentinamente se paralizó, su boca articulando, pero ninguna palabra salió
de ella. Su amigo tenía razón. Ese sombrero colgando de la cabeza del animal.
Era su sombrero más nuevo.
Aric todavía estaba parado y
paralizado un momento más tarde cuando Rosamunde bajó corriendo las escaleras abajo,
su atención concentrada en las medias largas que traía en sus manos.
—Aquí llegué. Estas deberían
ayudarte a mantener los pies calientes. No tienen ningún agujero —ella gritó alegremente
mientras alcanzaba la parte inferior de las escalera y cruzaba el salón en
dirección al animal. —Ahora, sólo debemos conseguir metérselas en los pies.
Parándose al lado del animal,
ella se agachó. El caballo levantó su pata inmediatamente, aparentemente
dispuesto a cooperar, y fue entonces cuando Aric halló su voz, consiguiendo
atraer la atención con un berrido.
— ¡Esposa!—
Soltando la pata del caballo,
Rosamunde abruptamente se enderezó, sus ojos se agrandaron con horror cuando vio
al grupo estando en la mesa.
COMENTARIO:
Como siempre Lynsay Sands nos
deleita con otra historia y vaya que me reí tanto con esta historia, pero no
puedo negar que también tuve pensamientos homicidas contra Aric, que ganas de
golpearlo, por cabezota.
No te pierdas a Rosamunde y
sus increíbles dotes con los animales y al testarudo y desconfiado Aric, y las situaciones
divertidas que los acompañaran a largo de la historia, no paren de reír con la
historia de esta nueva pareja.
GuisBell.
sábado, 26 de marzo de 2016
THE SWITCH
AUTORA: LYNSAY SANDS
SINOPSIS:
...había una vez un par de gemelas (Charlotte y Elizabeth)
Las hermanas estaban en una
situación desesperante. Su tío las había Vendido
en Matrimonio a dos caballeros nada recomendables para saldar sus
deudas de juego.
...había una vez un par de mellizos (Charles y Elizabeth)
Estos hermanos estaban
escapando de su tío cuando conocen a Lord Jeremy Radcliffe.
El Lord les ofrece escoltarlos
hasta Londres, albergarlos en su casa e introducirlos a la alta sociedad como
sus primos para que Beth pueda encontrar un marido a su elección y de ese modo
poder escapar a los siniestros planes de su tío.
Aunque Beth es una joven muy
atractiva, Radcliffe se siente atraído por el hermano varón, ¡Charlie!
Radcliffe está más que
preocupado por el “Interés Anormal” que ha desarrollado por ese muchacho.
Cuando finalmente admite que se siente atraído por otro hombre, descubre que
también se siente atraído por Beth...
Pero Radcliffe tiene un plan
para solucionar “Esa situación tan extraña”. Decide que Charles debe
convertirse en un verdadero “Hombre”, y para eso lo llevará a un burdel...
...había una vez un par de gemelas Charlie y Beth que desarrollaron un
complejo juego de identidades y disfraces.
Todos los días Charlie y Beth
tomaban turnos para desempeñar “Los papeles de Charles y Elizabeth”. El
objetivo del astuto plan es que cada una de ellas pueda encontrar un marido
para escapar a los matrimonios arreglados por su tío. Como si el juego de las
gemelas no fuera suficiente aparece un chantajista que amenaza con revelar sus
identidades.
Una brillante comedia
romántica de aventuras. La autora adopta el estilo Vodevil picaresco para
desarrollar una historia que sin duda tiene el sello de Lynsay Sands: amor,
humor, aventura, sensualidad, muchísimos equívocos y situaciones hilarantes. Y
hasta el misterio de un asesinato, que si los lectores prestan atención a las
pistas, hábilmente colocadas por la autora, lograrán descubrir antes del final
del libro.
FRAGMENTO DEL LIBRO:
Charlie oyó la puerta que se
cerraba, pero su atención ahora estaba centrada en la bandeja con comida.
Cuando su estómago gruñó sonoramente, anunciando su hambre, ella se alejó de su
posición cerca de la puerta, dejó caer el bolso en el suelo, y se apresuró
hacia la mesa.
De reojo, vio la sonrisa de
Radcliffe cuando ella se sentó pesadamente en una silla y atacó el pan y el
queso que la mujer había traído. Incluso hambrienta como estaba, Charlie se
sintió compelida a observar a Radcliffe moviéndose por el cuarto.
Sacudiendo su cabeza, él
colocó sus botas a un lado, luego fue hacia el bolso que ella descuidadamente
había dejado cerca de la puerta donde cualquier persona podría tomarlo.
Llevándolo hacia la cama, Radcliffe lo deslizó debajo de esta, luego se enderezó
y siguió quitándose la ropa.
Charlie se quedó paralizada en
su silla cerca de la chimenea. Su mano tenía un pedazo de queso, se detuvo a
medio camino de su boca cuando Radcliffe se sacó la camisa. El tímido sol del
amanecer escasamente entraba por la ventana. El cuarto estaba débilmente
iluminado, el fuego de la chimenea era la única fuente de luz dentro del
cuarto, pero el shock de Charlie rápidamente se convirtió en fascinación
mientras contemplaba la luz del fuego reflejarse en los brazos y el pecho de
Radcliffe.
El hombre era absolutamente
guapo, ella notó con sorpresa, mirando los músculos de sus brazos y su pecho
mientras desabrochaba los botones de sus pantalones. Pero entonces estos
cayeron al suelo y los ojos de Charlie se convirtieron en dos platos redondos
por el shock antes que ella pudiera desviar su cara para enfocar su mirada en
las cortinas.
¡Por Dios! No podría dormir
con ese hombre. No era apropiado. Fuera que él pensara que ella era un muchacho
o no.
El sonido de un crujido llevó
su mirada renuente nuevamente hacia él. Él estaba de espaldas y se ponía una
camisa de dormir por la cabeza. Charlie tuvo una imagen maravillosa de sus
nalgas firmes y de sus piernas bien formadas antes que la camisa cayera.
Entonces Radcliffe se dio vuelta hacia ella. La mirada de Charlie nuevamente se
fijó en la bandeja.
— ¿Ya terminaste? —él
preguntó, estirándose. Charlie asintió, mirando fijamente la comida delante de
ella. — ¿Hay algún lado del que prefieras dormir? —ella negó con la cabeza.
—Muy bien entonces. Buenas noches.
Se oyó el sonido de las
sabanas siendo movidas, luego silencio. Charlie vaciló, luego levantó la vista.
Radcliffe estaba confortablemente acomodado debajo de las mantas, ya en camino
a dormirse. Charlie se hundió nuevamente en la silla con un suspiro. Ya no
tenía hambre. Y ahora que había satisfecho su apetito, el agotamiento otra vez
la invadió.
Bostezando, ella apoyó su
mentón sobre su mano e intentó pensar en qué hacer. No podría dormir allí con
él. Por otra parte, no podía pensar en una sola excusa que fuese aceptable si
él preguntaba por qué no iba a la cama. Y se sentía tan cansada. Su mirada fue
hacia la cama nuevamente y suspiró. Después de veinticuatro horas sin dormir,
parecía tan invitante...
Igual que la imagen de
Radcliffe dentro de la cama.
Alejándose de la mesa, Charlie
fue arrastrando los pies hasta la cama y la contempló. Era una cama grande. Muy
grande. Había espacio. Apostaría a que podría dormir allí sin tocarse con
Radcliffe. Sí. Dormiría encima de las sabanas y debajo de las mantas, Charlie
decidió, moviendo la manta a un lado y metiéndose cuidadosamente debajo de
ella. Dormiría completamente vestida. Sobre las sábanas y completamente
vestida. Era bastante apropiado.
COMENTARIO:
Dos gemelas Charlotte y
Elizabeth huyendo de su tío. Nos divertirán con las ocurrencias que realicen en
camino a su plan trazado.
Dos mellizos Charles y
Elizabeth conocerán a Jeremy, al cual harán dudar sobre su opción sexual
jajajajajaja y bueno esta es solo una de las situaciones que provocaran las
gemelas. No dejes leerlo, te va encantar si te gusta este género.
GuisBell.
lunes, 21 de marzo de 2016
BLISS
AUTORA: LYNSAY SANDS
SINOPSIS:
Lady Helen Tiernay asedia al Rey Henry con cartas, exigiendo que
haga algo respecto a Lord Holden, quien está maltratando a la gente de la propiedad
vecina a la suya.
Lord Holden, por su parte envía una serie de misivas al
rey, pidiéndole que haga algo respecto a su peleadora y rezongona vecina, que
no hace otra cosa que bombardearlo con misivas amenazantes.
¿La solución ideal?
El Rey Henry halla una
solución simple para ambos problemas. Decreta que Lady Tiernay debe casarse con
Lord Holden, de manera que ella pueda hacer sus reclamos directamente a su
marido y que él le pueda responder a sus quejas sin crear más problemas a la
corona.
Pero ni el Lord ni la Lady
están contentos con la orden del rey.
Resistir el matrimonio a cualquier precio...
A pesar de las ingeniosas
tretas de Lady Helen para hacer desistir a su vecino de este casamiento, los
enemigos declarados pronto descubrirán que ellos tienen mucho en común.
Desgraciadamente, al mismo
tiempo que Lord Holden descubre que su esposa realmente posee un desopilante
sentido del humor e inteligencia combinada con belleza, también descubre que un
complot podría causar la muerte de ambos.
Los lectores hallarán muchos
motivos para reírse con esta novela, y sin duda, se hallarán deseando que esta
pareja dispareja encuentre la felicidad en medio de sus aventuras románticas y
peligrosas.
—Lord Templetun. —Lady Helen
le sonrió al hombre mientras ella hacía una pausa y abría una puerta. —Este es
su cuarto, mi Lord.
Hethe observó curiosamente por
la puerta mientras el hombre entraba.
Observó un cuarto grande, bien
amueblado, un pequeño fuego encendido en la chimenea y la tina con agua
caliente enfrente de esta. Entonces su mirada se dirigió a la bonita joven que
volcaba agua en la tina cuando Lady Helen anunció, —Su criada es Ellie. Pídale
a ella, si necesita cualquier cosa, y ella se ocupará de eso.
—Gracias, mi Lady. —Templetun
le sonrió a las tres mujeres. —Estoy seguro que voy a estar muy cómodo.
Lady Helen sonrió en respuesta,
luego cerró la puerta y les indicó que la siguiesen mientras iban al próximo
cuarto.
—Este es tu cuarto, Sir
William.
Ella abrió la puerta y le
sonrió alentadoramente a la bonita criada que estaba parada al lado de otra
tina con agua caliente. Era otro cuarto grande y cómodo, y Hethe se sintió
relajarse, olvidando el episodio de la cerveza. William esperó que Lady Helen
presentase a la criada y que repitiese el comentario de que la muchacha se
ocuparía de cualquier cosa que precisase.
Cerrando la puerta, ella giró
y le sonrió a Hethe.
—Tu cuarto es el próximo, mi
Lord.
Hethe la siguió ansiosamente,
ya anticipando un baño caliente y sedante en manos de una muchacha joven que lo
masajease haciéndolo olvidar sus problemas. Educadamente hizo una pausa cuando
ella se detuvo en la próxima puerta.
Hethe casi podía sentir el agua
caliente cubriendo su cuerpo. Entonces la puerta fue abierta.
La primer cosa que Hethe vio
fue la criada. No era una muchacha joven y dulce esperándolo. La criada era más
vieja que Matusalén. Y fea. Más fea que pisar mierda descalzo. Una bruja. Por
supuesto, una bruja con una verruga en la nariz que sobresalía de su cara como
la rama de un árbol.
COMENTARIO:
No puedo dejar de reírme con
las historias de Lynsay Sands son tan divertidas y por supuesto románticas.
Helen y Hethe vecinos y también
enemigos por cuestiones equivocadas, ambos obligados a casarse por el rey, pero
descubre como Helen hará hasta lo imposible para no casarse con su vecino, te divertirás
con todas las situaciones que ella provocara para no casarse.
Conoce a Helen y Hethe se van
a divertir, una pareja que no tiene idea de que son el uno para el otro.
GuisBell.
viernes, 18 de marzo de 2016
THE
PERFECT WIFE
AUTORA: LYNSAY SANDS
SINOPSIS:
Avelyn es el orgullo de sus padres: adorable,
inteligente, de temperamento dulce, hábil en todos los pasatiempos que se
esperarían de una gran dama y bien torneada. Desdichadamente, sus desagradables
primos se han burlado de ella sin cesar durante tantos años que ella se siente
fea, gorda, e indeseable.
Y una serie de incidentes
humillantes en el día de su boda y en días posteriores también han convencido a
su nuevo esposo, Paen de Gerville,
de que ella no sólo es frágil sino propensa a los accidentes, y los cómicos
malentendidos que resultan producen más infelicidad para Avelyn.
La Inglaterra del siglo XI es
peligrosa y exigente, y pronto su natural optimismo se sobrepone a su sensación
de ser inadecuada, permitiéndole tomar el control y tener éxito como dama del
castillo de Rumsfeld, a pesar de los accidentes que siguen persiguiéndola.
FRAGMENTO DEL LIBRO:
— ¡Dios Santo, parece un
pescado! —jadeó Wimarc Gerville de impresión, luego gruñó cuando el codo de su
esposa encontró el camino a su esófago—. Perdón… pero se parece —refunfuñó él
con disgusto, luego sacudió la cabeza—. Esposa, no recuerdo sus mejillas todas
fruncidas y sus labios todos apretados cuando la vimos de niña y estuvimos de
acuerdo con el contrato. ¿Y tú?
—No. —Lady Christina Gerville
se concentró en la muchacha que caminaba hacia ellos. Dios bendito, la chica se
movía tan despacio y laboriosamente que se le podría perdonar a uno el pensar
que caminaba hacia su muerte en vez de hacia su prometido. Lady Gerville observó
con ojos entrecerrados la cara fruncida de Avelyn, y entonces se relajó un
poco. —Creo que está succionándose las mejillas.
— ¿Para qué?
Paen finalmente se unió a la
conversación mientras miraba acercarse a su novia. Si su madre contestó su
pregunta, Paen estaba demasiado distraído por su preocupación por su novia para
oír su respuesta. No era su belleza lo que lo preocupaba. La verdad era que la
parte inferior de su cara estaba más bien contraída en ese momento, haciéndola
parecerse un poco a un pez, pero incluso así podía ver que sus labios eran
suaves y llenos. También tenía una nariz recta, y grandes y límpidos ojos
azules. Y su pelo era de un precioso castaño, recogido en lo alto y con
pequeños zarcillos sueltos para ablandar su cara. Sospechó que si liberara sus
mejillas, sería más que pasablemente bonita.
COMENTARIO:
Amo las historias de Lynsay
Sands aunque esta no es una de mis favoritas, es divertida y romántica, como
todos los libros que crea Lynsay.
Conoce a Paen el hombre
afortunado de tener a la esposa perfecta Avelyn, no puedes dejar de leer y
divertirte con las ocurrencias de este par que te va enamorar ;)
GuisBell.
miércoles, 16 de marzo de 2016
THE BRAT
Se dice de mí....
Dicen que soy insoportable,
mimada, sobreprotegida, obstinada, malcriada, insolente, maleducada,
escandalosa, gritona, temperamental, intolerable, supersticiosa... etc. Pero si
van a ser mis amigos, “Caprichosa” es
el nombre por el que me conocen en la corte del rey.
Todos los caballeros de los
alrededores ya habían oído hablar sobre Lady
Murie, la ahijada y protegida del rey.
Decían que ella era bonita, poseedora de luminosos ojos azules, cabellos
dorados y la más dulce de las sonrisas. Decían también que poseía el hábito de
levantar la voz (Gritar) y hacer escándalos (Caprichos o histeria) cuando no le
cumplían su voluntad (Antojos o caprichos).
Un hombre en apuros...
Aun necesitando urgentemente
una esposa, Balan tenía una única
certeza: Murie sería la última mujer que escogería para casarse...
Pero... como la necesidad es
hereje...
Pero... como las apariencias
engañan...
Pero... como cada uno sabe dónde
le aprieta el zapato...
Balan se armó de coraje y
desposó a la malcriada y caprichosa sobrina del rey.
¿Dos hombres a falta de uno?
Pero Balan no era el único.
Había otro pretendiente disputándole el amor de Murie. Y en breve llegaría un
momento crucial, en que sería revelado cuál de los dos caballeros era digno de
conquistar el corazón puro de aquella dama tan especial.
Como verán, lectores, a pesar
de todo lo que se dice de Murie, ella es una chica de buenos valores y una
digna heroína de novela.
Lo único que podría ser
criticable de su carácter es que ella es un tanto supersticiosa...
Al más puro estilo de Lynsay
Sands, te sentirás cautivado(a) por los personajes de este libro y te
sumergirás en una historia atrapante desde el primer párrafo.
FRAGMENTO DEL LIBRO:
—Lady Murie —Balan la saludó.
—Necesito hablarte, mi Lord.
—Muy bien. ¿Qué pasa?
—Yo... eh... yo...
Entre tomar una resolución y
ponerla en práctica hay una gran distancia que no puede ser medida por las
agujas de un reloj.
Murie sintió su rostro
enrojecerse y el coraje para exponer la situación se desvaneció con la brisa.
Sin contar que estaban
rodeados por personas con oídos muy atentos y lenguas más que rápidas. Balan
notó la aflicción de ella y la tomó por el brazo, conduciéndola hasta el jardín
en busca de un poco más de privacidad.
El día no estaba muy invitante
para una larga caminata. Una garúa fina cubría los caminos de piedra y la
tierra. Pero el castillo contaba con recovecos cubiertos donde podría hallarse
un poco de privacidad.
Murie caminaba con dificultad,
buscando evitar que sus zapatos se manchasen con los charcos de barro. Una vez
más, anticipándose y muy gentilmente, Balan la alzó en sus brazos y la sentó en
un muro bajo y cubierta que encontró. De esa forma, ambos quedaron a la misma
altura, mirándose a los ojos. Intercambiaron miradas intensas, en una tentativa
de desnudar sus pensamientos, deseos y anhelos.
—Entonces, mi Lady, ¿Qué deseas
decirme? —Balan fue el primero en romper el silencio.
¡Oh, Dios! Qué situación
difícil. ¿Dónde estaban el coraje y la impetuosidad que caracterizaban a la “Caprichosa”? ¿Cómo iniciar una
conversación tan íntima? La angustia se fue intensificando y en vez de hablar,
Murie se limitó a morderse el labio,
temiendo desmayarse antes de resolver la cuestión.
—Habla, mi Lady. —él insistió.
—Es que el rey. —Murie
balbuceó.
— ¿Qué pasa con el rey?
—Es una cosa... muy
desagradable. Yo no quería que eso sucediese. Sólo quería saber cuáles son las
reglas de la superstición de Santa Inés, nada más. Lo juro. Pero el rey...tomó
mi duda... por... un hecho consumado y ahora va a ... tomar las medidas para
llevar a cabo... una ceremonia... de la cual no estoy segura si quiero
participar... —de repente las palabras salieron todas de una vez, con frases
casi sin sentido. —Estoy muy avergonzada. No sé qué hacer para impedirlo. ¡Oh,
mi Dios! Yo sólo...
Ahora Murie temblaba sin
parar, sintiendo las lágrimas amenazando con surgir. Pero no tuvo tiempo de
decir nada más porque, para su sorpresa, Balan cubrió su boca con un beso suave
y reconfortante.
— ¿Estás más tranquila? Ahora
vamos a comenzar todo nuevamente.
Murie todavía estaba
boquiabierta, sintiéndose, de hecho, más tranquila para iniciar el relato.
— Yo tenía intención de
contarte todo antes de ir a hablar con mi padrino más...
Nuevamente Balan la
interrumpió con un beso, esta vez más profundo y sensual. Y su lengua atrevida
invadió su boca, tomándola de sorpresa. Aún insegura, Murie se dejó besar y
respondió con ganas. Fue entonces que tuvo la certeza que la misma pasión que
la había dejado tan extasiada durante el sueño era la que invadía su cuerpo en
ese instante. Y con la misma rapidez con que Balan la besó, él terminó el acto,
mirándola.
— ¿Creo que ahora conseguí
calmarte, no? — él le dijo bajito al oído. —Quizás ahora puedas contarme todo
sin ponerte tan ansiosa.
—Pero yo no estoy ansiosa.
—Fue lo que me pareció. En la
guerra, cuando los soldados entran en pánico, solemos darle una bofetada en la
cara para hacerlos entrar en razón. Pero en tu caso, creí que un beso sería
mucho más eficaz — él le dijo con una sonrisa pícara.
—Gracias por la consideración
—Murie entonces no sólo había recuperado la calma sino también la sensualidad. —Además,
si quieres continuar con ese tipo de tratamiento es probable que no precise
decir nada más, pues va a estar todo implícito.
Balan se rió y se inclinó para
besarla en la mejilla, para después deslizar su boca húmeda y caliente hasta el lóbulo
de su oreja, mordisqueándolo levemente.
— ¿Eso ayuda? —Balan preguntó.
—Mucho.
—Entonces, habla —él insistió,
continuando sus caricias en la espalda de ella.
—Bien, yo le dije al rey que
había soñado con vos y... ah... oh... hum...
— ¿Cómo?
— ¿Te molestaría casarte
conmigo? —Murie soltó la pregunta abruptamente.
COMENTARIO:
Las historias de Lynsay Sands son
tan divertidas como románticas.
Murie tan supersticiosa y Balan tan pobre, dos personas que apenas se han conocido, bien ellos nos
demostraran, que las diferencias no impiden que lleguen a amarse y formar una
familia.
No se pierdan a Murie apoda “Caprichosa” se van a divertir.
GuisBell.
































